
Magia al cuadrado. La ilusión del cine dentro de la ilusión para vivir y sentir con la libertad de la magia de los sueños. ¿Alguién dudaba que la transfiguración de Diego Vasallo (Edward Norton) fuera tan grande como él?
Mulholland Drive la podríamos recordar como la urbanización donde Jack Nicholson tenía una casa que sirvió a Roman Polanski para presuntamente abusar de una menor. Mulholland Drive podría recordarse como una dirección harto difícil de encontrar en un GPS mientras deambulas por el corazón de Hollywood. Eso es todo lo que me evoca de interesante esa dirección.
Diálogos y personajes totalmente irreales. No soy fan de esta "realidad irreal", podría valorar la recreación, la imaginación llevada al absurdo pero esta película es infumable. Su estrella llega por su ausencia de pretenciosidad aunque ¿puede ser pretencioso algo tan camp como esto? La vida es corta y esta película te la acorta más. Ni el más pertinaz insomnio en una asfixiante noche de verano la podría justificar.